Es el corazón un pájaro libertario. Viaja con sus alas entre la sangre, sobre los huesos y el complicado engranaje de nuestro cuerpo. Saben a gloria sus aleteos felices de los que siempre cae una pluma, y cual una bella durmiente, se aposenta en el lecho de la mente haciéndose recuerdo intenso e inolvidable...
Marinel.

lunes, 27 de marzo de 2017

Mis pájaros...

Fotografía deKylli Sparre

La primavera está enajenando a mis pájaros.
¡Pobres!
Llevan rumoreando una eternidad enramillando
 su alegría, cuando llegan días de invierno
y muda su canto feliz en canto tirititón.
Ellos, mis pájaros, iban y venían con 
sus piquitos cargados para anidar.
Anidaron. Siempre lo hacen.
 Año tras año anidan sin pedirme permiso
en las ranuras de la salida del gas,
 en la ventana de atrás.
 (Nada romántico, les digo)
Hubo un tiempo que tomé la determinación de exterminarlos.
Llamé a quienes ofician eso de hacer desaparecer pájaros y nidos.
Vinieron y se fueron ante mi abatimimento, 
mi sentimiento de culpa, mi incapacidad
 para la vileza.
Desde entonces viven aquí  sin vivir en mi ni conmigo.
Ellos traen rumores de primavera, 
rayos de sol de cielos despejados y celestes,
siseo de flores, silbidos de vientos.
Fabrican su nido y al tiempo, una algarabía de piares
 chiquitos inundan la cocina 
en cada amanecer.
Yo me acurruco y ronroneo de placer ante sus cantos. 
Me aíslan por segundos del mundo,
 construyen otra especie de nido floreado y disperso
 desde donde tomo impulso
y sin volar como ellos, vuelo.

sábado, 25 de marzo de 2017

Helor...


Se helará la flor de mi vida
en hierático óbito.
Entrará por los resquicios
de ventanas y puertas
el invierno más duro a mis brazos guarecerse.
Yo me meceré a la espera del beso no dado.
Soñaré, en el último hálito,
 verte aparecer 
 con los labios sonrojados.
¿Vendrás como nunca viniste?
Si aterida me hallases...
Bésame por si pueda no irme.
Bésame como nunca lo hiciste.


jueves, 23 de marzo de 2017

Reincidente...


Reincides, mujer.
Siempre vuelves al agua.
Aferrada al jugo de tu sustancia,
exploras oleajes bravíos desde donde
 saltar las penumbras, los paisajes
inhóspitos, las ténebres sensaciones.
Ahí, en la magia del fluir, hallas la ansiada paz del silencio.
Ahí, distanciada de la caterva,  hechizas un instante oceánico
para encontrarte a ti misma en lo íntimo de tu alma. 
Prendida la mirada en el firmamento arrebolado ante tus ojos,
ERES , al fin, tú y nada.
Celaje y linfa a contraluz ante el asombro 
de 
tu 
entraña.








Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"