Se hicieron las palabras gelatinosas, acuáticas, navegantes entre mareas de sol abrasador. Pequeñas medusas azules deslizándose en la vastedad marítima del alma...
Marinel.

domingo, 18 de junio de 2017

A la deriva del estío...

Bajo un ejército de luceros titilantes se alan las palabras,
se hacen pájaros migrantes de los labios elevándose a lo astral.
Se abren paso en el tórrido rastro que el sol ha dejado
a su amante la luna y ésta entre amigas rutilantes, sonríe
iluminando la orilla de un mar tan azabache,
que de no ser por el perpetuo rumor de las olas bañando
la arena, sería imposible de advertir.
Es la noche de estío.
Una noche más del largo peregrinaje soleado
por los dílatados días caniculares.
Constatando lo acuático del piélago marino,
se pasean mis pies entre argentadas burbujas
dejando huellas efímeras en las aristas de
la noche estival.
El pensamiento viaja hasta llegar al columpio
constelado del cielo y allí se balancea observando
sin mirar un corrillo de estrellas.



*Felices días veraniegos.
Gracias, tantas como burbujas de olas marinas.
Besos, tantos como estrellas de estío.


martes, 6 de junio de 2017

Chispeante


Se enredan las palabras en mis sesos como 
campo de niebla sembrando mis pensares.
No doy alcance a los días y entre
anhelos de noches, viajo.
No puedo atrapar  hermosuras
de letras, solo vienen a mi
mareas de calma chicha donde 
la inspiración no nada y me deja
 a la deriva del verso inacabado.
Imagino la noche azulada 
porque amo el azul y los ruidos del silencio
donde, a veces, nace la música como
 estrellas chispeando entre mis manos.
Pero no es éste el caso.
El ocaso me envuelve y evanece
el intento de rima bajo la triste mirada de las lunas...



*Bueno amig@s...ante la falta de inspiración que me embarga, para qué 
intentarlo si quiera, me digo...
Mejor me acoplo al ajetreo, me resigno y me ausento un algo dejándoos
en libertad de pasear o no por esta orilla desangelada.
Besos a tod@s!!!

sábado, 3 de junio de 2017

De languideces...


No halló alas el suspiro en aquel hálito exánime.
De manos llenas de páramos, no hubo estímulo.
Del circunspecto corazón no escuchó latidos
izando su liviandad al aire de los vientos.
Afligido vagó hasta refugiarse en el diluvio
 de una gota venida de ocelos en clausura.




Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"