Aladas, las manos, volaron entre las palabras. Regodeadas y rodeadas de vocablos mudos, sobrevolaron su silencio hasta darles vida por tiempo limitado...
Marinel.

lunes, 16 de enero de 2017

Bajo llaves...


Murmura el tiempo,
suspendido del adiós,
que quiere hacerse lluvia
en el vértice de la mirada.
Y mis ojos son puertas
cerradas bajo llaves de olvido.
Una cadena perdida 
es la huella
de mis pasos. 
El universo plañe mi desidia,
pero mi corazón es calandria
imitando una campana 
allá a lo lejos...





domingo, 15 de enero de 2017

Fárrago...azul.

Un nudo viajante.
Un amasijo.
Aturdido, desubicado,
ignorando hacia dónde dirigirse.


Toma el barco a vapor de mis
suspiros y asciende en vértigo hasta mi mente.
Allí, sin poder más, grita primero para
luego rogar clemencia a mis vacilaciones.
A la postre...no es más que un lapso
maldito de ignorancia poética.
¿Cómo desanudarlo si ni siquiera sé 
mutar su embrollo en versos con o sin rima?
¿Cómo metamorfosear su enredo en lisura
de palabras, si no apolíneas, 
sí cuanto menos
bonitas?
Mi juicio holgazanea, salta entre mariposas,
 huele aquí y allá flores de ensueño,
danza en puntas sobre hierba rociada de ilusión.
¡Iluso, vuelve!
Chilla despavorido el fárrago azul.
Yo observo.
Callo.
Escribo...

miércoles, 11 de enero de 2017

Haciendo aguas...

Se rompió la madrugada tras las ventanas de fiesta.
Llega el sol a transportar sus alborados
 pedazos sobre sus manos doradas.
Mira a lo lejos, otea entre las níveas montañas
por si hallase algún resquicio de la luna plateada.
Mas...Selene ya se ha ido.
Ya el día a él reclama sus largos y
 auríferos rayos para diluir la escarcha.
¿Dónde dejar esos restos de la madrugada 
ufana tras ser amor del ocaso?
¿Qué fue del anochecer abandonando a su amada?
Volatilizó. Se hizo oquedad antes que ella despertara.
Marchó sin ver en sus ojos el amor
haciendo aguas, ni los latidos quebrados,
ni las grietas cuarteando su figura...
Huérfana de pasión se convirtió en un quebranto.
El astro, apremiado por las horas, al aire sus restos lanza.
Las nubes que observan todo, sintiéndose acongojadas
 han ido haciendo peldaños susurrándole al viento
que no la deje que caiga.
Ellas se mullen, la acogen, la cosen
y hasta le cantan.



Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"