Letras que sueñan...

Letras que sueñan...
El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños.Eleanor Roosevelt

Regalos de mis amig@s...¡Gracias!

jueves 5 de noviembre de 2009

Vuela...y vuelve...

Una vez más has remontado el vuelo.
Te dejo ir tranquilamente, pues sé que volverás...


Eres como esa chaqueta de lana, tan abrigadita ella, que siempre que abro el armario toco. Lo hago sobre todo cuando siento frío y el ansia de alejarlo me hace ponérmela.



Es excesivo el calor que me proporciona y una vez más, la guardo en su lugar decantándome por una más fina, que dé calor a mis miembros sin que me haga sentir fuego por dentro.

Así eres tú.

Vuelas y vuelas sintiendo el aire para luego volver al cobijo de mi armario corporal. Te quedas muy quieta. Algo así como estática, sin vida, pero nada más lejos de la realidad que te rodea.

Eres una prenda a rescatar, que siempre lo será, y así lo sabes.

Un ignoto mundo es el que se abre a ti cada vez que sales de paseo. Un mundo cargado de visiones, sentimientos y sensaciones sin fin.


Y tú las quieres probar todas.


Te me antojas una catadora empedernida y traviesa, llena de profesionalidad y desparpajo. Una catadora de excepción del mundo y sus placeres.

A su antojo…

Eres requerida por muchos y contratada por menos, pues tu tarifa no está al alcance de todos.

Yo, pobre infeliz, sólo poseo un menospreciable capital de ilusiones, una ingente cantidad de deseos, un enorme caudal de sentidos puestos a tu servicio.

No obstante al volar, siempre te acercas a mi ventana.

Me visitas sin pararte demasiado, casi pareces colgada del alféizar en lugar de posada en él.

Y sin embargo estás ahí.

Debes sentir la admiración que me rebosa por los poros de la piel, haciéndote sentir indispensable en mi vida. Debe ser que tu corazón es más cálido de lo que pretendes, aunque creo que ya te conoces suficiente y sabrás de tus razones para acercarte hasta mí.

Mis manos te rozan con ternura, como queriendo cerciorarme de la verdad de tu presencia. Y te dejas acariciar, en súbito abandono. Sorpresivo para ésta que te acoge.

Luego de un rato, retomas la actitud de vuelo que te trajo hasta mi presencia, y sales disparada cual flecha, hacia lugares donde sí te posarás. Lugares que abrirán los cristales por los que entrarás planeando jubilosa.

En ellos, serás unión infinita de almas evocadoras de ti. Serás la estela que hará que broten versos iluminados, estrofas cantarinas, retahílas rimantes.



Musa inspiradora de poesía, no te alejes nunca de éste habitáculo interno que se siente adherido a ti.

Nada me importa no saber darte la forma que anhelas, si me dejas moldearte un tanto. Si me sigues permitiendo difuminarte en mis letras cargadas de saberes inventados, de sentires opuestos, de sensaciones a flor de piel…

Vuela siempre en libertad y vuelve.

Vuelve a ser la chaquetita de lana que me pongo y que me quito…



         "EL PÁJARO DEL AGUA"          


Pájaro del agua
¿qué cantas, qué encantas?


A la tarde nueva
das una nostalgia
de eternidad fresca,
de gloria mojada.

El sol se desnuda
sobre tu cantata.


¡Pájaro del agua!


Desde los rosales
de mi jardín llama
a esas nubes bellas,
cargadas de lágrima.


Quisiera en las rosas
ver gotas de plata.


¡Pájaro del agua!

Mi canto también
es canto de agua.


En mi primavera,
la nube gris baja
hasta los rosales
de mis esperanzas.

¡Pájaro del agua!


Amo el son errante
y azul que desgranas
en las hojas verdes,
en la fuente blanca.


¡No te vayas tú,
corazón con alas!


Pájaro del agua

¿qué encantas, qué cantas?


*Juan Ramón Jiménez*

lunes 2 de noviembre de 2009

Lo que nunca fui.





Así…sin que lo notes, habré llegado a tu mente.



Me esconderé entre los circuitos blandos de tu cerebro, y tan solo sabrás de mi presencia, a golpes de corazón.
Seré encarcelada voluntaria, en contra de tu voluntad.
Sé que vendrás a visitarme.
Y arribarás con tu barca de recuerdos, cargado del rocío de tus ojos.
Tus trémulas manos se alargarán en intento de caricias sin presencia.

Ahí estaré yo.

Esencia cobijada para ti.

 

No habrá ni un roce táctil, sin embargo sentiremos nuestras pieles invisibles acercarse.

Las rejas intuidas, no serán obstáculo para que nuestras palabras cabalguen juntas en el universo mental.

 Susurros evaporados aún antes de salir.


Apareceré y desapareceré en instantes. No seré, más estaré a la vuelta de cada esquina del deseo hasta que llegue el día…
Será como uno de tantos, pero te sentirás agotado del ir y venir hasta el pensarme.
Pondrás tu alma en pie de guerra, la animarás cual rey  al capitán de sus tropas, para que se lance a la batalla.


La batalla de olvidarme.


No me rebelaré.


Marcharé caminando lentamente. No harán falta lanzas, ni flechas, o fusiles.

Me iré a traspasar el horizonte de la consciencia. Lo haré cabizbaja, pero feliz.

Me iré sabiendo que seré  de nuevo...

Nada de lo que nunca fui.





*"El pensamiento no es más que un relámpago en medio de una larga noche.
 Pero ese relámpago lo es todo."
Henri Poincaré.
 

*"El pensamiento es la única cosa del Universo de la que no se puede negar su existencia: negar es pensar."
José Ortega y Gasset


jueves 29 de octubre de 2009

De hielo...

Hay seres, que llegan a mi vida, como cualquier estación.



Unos, amanecen a ella, luminosos y radiantes. Su calor da calor a mi existencia, la decoran primorosamente. Una corriente fogosa me derrite por dentro adhiriéndome a ellos sin remedio.


Otros, en cambio, vienen rodeados de frío invernal. Su aura es oscura, sus palabras de hielo, sus caricias de nieve. Su corazón permanece constantemente apagado por lluvias dolientes.


Seres que congelan mi alma, que hacen tiritar mis sentidos, que atormentan mis sentimientos.


Y huyo…





...El otoño está mustio. Se siente descolocado. El frío que suele venir acompañándolo, se ha quedado rezagado. Sigue de cháchara con el estío luminoso, que por no molestarlo, no acaba de alejarse del todo.



Yo; amiga acérrima del calor, disfruto de ese parloteo intrascendente, pues significa luz y calor de forma constante. Mis miembros, agradecidos, tratan de inventar un otoño veraniego y un invierno primaveral. Me seduce la idea de no encogerme, de sentirme por fin, cómoda con esas estaciones, artífices de situaciones irrisorias, donde mis dientes bailan en más de una ocasión, debido a la frialdad reinante en el ambiente.


El frío me ha convertido siempre en persona amilanada, desocupada de fuego, vencida por movimientos involuntarios y teatrales, que resultan hasta cómicos a ojos de los demás.


Pienso en más de una ocasión, cómo pude sobrevivir a mi nacimiento en pleno invierno, siendo como soy.


Pero aquí estoy, me digo, y con estas estaciones que roban al sol su incandescencia calorífica, me ocurre algo parecido a lo que me sucede con las personas:


Me gustan o no me gustan. Me hacen sentir bien, o no. Me sonrojan de placer, o evaporan mi calidez con su frialdad.


Pensarán que soy cobarde, que sólo nado en aguas cálidas. Sentirán que mi capacidad de amar es limitada y excluyente.


No lo creo así. Me siento capaz de aceptar el helor que me inspiran. Hago lo posible por fundir mi personalidad fogosa con la suya enraizada en la frialdad. Intento hallar un término medio donde podamos bucear en compañía, sin dañarnos.


Confieso que quiero gente así. Personas que se hallan en la frontera de su carácter y el mío.


Pero he de confesar también, que no siempre lo consigo. No permito la entrada de su frío por ningún resquicio de mi fogoso corazón.


¡Y ES QUE ADORO EL CALOR!





"Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía."
Jean Jacques Rousseau.
 
 
"El corazón es un niño: espera lo que desea."
Proverbio ruso.

viernes 23 de octubre de 2009

Una flor mágica.

¿Os preguntáis alguna vez, qué es la magia? ¿En qué consiste, quizá?
Yo, que navego con excesiva frecuencia en ese mundo relacionado plenamente con la imaginación portentosa, creo haber dado buena muestra en mis escritos, de lo que es para mí, esta palabra.
En el Reino Comansi, lugar mágico donde los haya, participamos una serie de personas, que acatamos complacientes, la sugerencia que nos dan cariñosamente los príncipes creadores, para desarrollar un tema determinado cada mes.
Este, tocaba hablar de eso precisamente:
"La magia"
Y ¡cómo no!
Aquí estaba yo, dispuesta a inmiscuirme de nuevo en esos mundos de ensueño.
Os voy a dejar el relato, que dicho sea de paso, es un tanto largo. Pero como me voy a ausentar unos días por motivos familiares, váis a tener tiempo de leerlo, e incluso de no hacerlo y tan sólo intuirlo, sentirlo...



*Os dejo también un pequeño presente: una flor de mágica belleza. Deseo que os sirva de varita a aquellos que deseéis tomarla, y así, con ella...

QUE LA MAGIA OS ACOMPAÑE...



“LA MAGIA EXISTE”



Sentada en el crepúsculo de su alma, dejaba transitar sus pensamientos por el jardín de su espíritu incansable. Ese que busca infatigable, cualquier vestigio que hiciera saltar la chispa de su creencia absoluta en la “Magia”


Miraba entretenida el aleteo de una mariposa, que volaba buscando el lugar idóneo donde posarse. Y sonrió…


Notó el bullir de las hormigas laboriosas sobre la tierra esponjosa, canalizando su esfuerzo en conseguir un invierno placentero, recolectando para los duros y largos días pintados de grises tonalidades.


Detuvo su mirada en las incólumes montañas. Magníficas e inamovibles, se mostraban altivas y lejanas, más, cuando posabas los pies en su paisaje, las hacías tuyas sintiéndolas cercanas, acogedoras, absolutamente presentes.


Notó el calor de los largos rayos solares, recorriendo su espalda desnuda, y supo que la estaba poseyendo desde su altura infinita y fogosa. Se dejó arrastrar sin recato, y echó su cuerpo hacia atrás, en intento de hacerse suya por completo. Entonces divisó las nubes de apariencia algodonada y hasta creyó sentir su comodidad subida a ellas.


Éstas, espléndidas inspiraciones eternas, la acogieron en su seno, adormeciéndola. Sus párpados pesaron de repente tanto, que supo de inmediato de la entrada al mundo de los sueños. Soñó en una mirada profunda, casi animal. Unas manos recorriendo su piel hasta electrizarla, escuchó un golpeteo acelerado…


Su corazón.


E intuyó la pasión desbordante del encuentro amoroso en las fibras de su ser.


En los brazos de Morfeo dio forma a un paisaje en el que ríos y mares su fundían, en el que las flores primorosas regalaban sus perfumes y apariencias coloridas, en el que animales variopintos se acercaban a husmearla y de fondo, se escuchaban ruidos, entre los que distinguía claramente voces queridas. Algunas infantiles y otras no tanto. Algunas vestidas de ancianidad.


Y reconoció de nuevo el amor, en todas sus facetas…


Ese reconocimiento, la hizo estallar de felicidad por dentro, despertándola al presente físico anterior al alunizaje en los mundos de ensueño. La luna ya decoraba celestial e impresionante la cúspide del techo del mundo. Y sonrió mirando las diminutas estrellas acompañantes. Se afanó buscando las constelaciones brillantes en sus formas, mientras una ligera brisa erizaba su piel.


Inhaló el aire nocturno ansiosamente. No quería dejar de regalarse con todo lo que estaba sintiendo en ese día en el que había decidido descubrir, si esa “Magia” en la que creía; existía de verdad, pensando que sería acertado hacer su investigación; perdida entre la naturaleza sabia, abnegada, inamovible, eterna y llena de misterios.


Absorbiendo con detalle, cada nimiedad que la rodeaba, cada sentimiento que venía precipitado a su memoria, cada recuerdo, cada anhelo que albergaba el centro de su vestimenta corporal, la hicieron comprender; que la existencia de esa magia, residía en la vida en sí.


Cada átomo que conformaba la existencia limitada del ser humano, era por sí mismo, una partícula de magia. Y cada instante de paso en este agitado mundo; podía ser todo un espectáculo maravilloso donde la magia podría ser la protagonista, la maga alucinante, que dejara embobado a un público despierto a sus trucos fascinantes.


Todo estaba en querer apreciarlo, en desear notar las vibraciones positivas de esos instantes, donde el mejor regalo de vivir, era sentirlos. Saber que el hecho de sentir, era la “Magia” creada para nosotros de forma misteriosa e incomprensible, pero hermosa hasta el infinito… Miró en derredor levantando sus manos hacia el cielo, entendiendo…
 Marinel



**Hoy no hay frases. Que cada cual sienta la frase que la magia de la vida le inspire...

martes 20 de octubre de 2009

Rompamos el silencio.





Estimada mía:



No sabes cuánto he dudado en escribir esta misiva. Por momentos negué cualquier posibilidad de hacerlo, dándola por perdida en mi inconsciencia.
Sin embargo; un arrebato de valentía se me ha apoderado hoy, y mis manos inquietas; se precipitaron ansiosas contra mi voluntad hacia el papel.

El motivo…


Podría enumerar un montón de ellos, pero te diré solo uno: Romper el silencio.


Un silencio ensordecedor de ti hacia mí.


Sí, has leído bien: ensordecedor.


El ruido del silencio. ¿No lo has escuchado nunca?


Sé bien que sí, pues te conozco a la perfección.


Tú; que duermes en las nubes, que te amigas con la brisa, que duermes en el viento, que te fundes en el sol o te adornas con estrellas si paseas por las galaxias…
Tú. ¿Cómo no ibas a escuchar los sonidos del silencio tú?


¡Ay querida mía!


Las palabras que ya no me dedicas, han formado un espacio vacío, donde hasta el silencio ha enmudecido.
Necesito darle aire, sacarlo de su impenetrable oquedad.


Adoro cuando indolente, te refugias en mis aposentos.
No puedes imaginar, que en realidad permanezco expectante; dispuesto una vez más y como siempre a ser tu paño de lágrimas. Tu confidente.
Me encanta escuchar esa voz tuya con vida propia. Tan solo unas pocas frases, y sé, si la conversación viene vestida de fiesta, o por el contrario, lo hace de luto riguroso.


Me entusiasmas cuando al hablar, lo que te brota es la risa, e incluso amo cuando ironía es quien te gobierna.


Y es que no hay nadie que te ame como yo.


Nadie.


Ahora; estos días en los que ni asomas el rostro por mi ventana, un hálito de tristeza se me ha apoderado por completo.


Te necesito.


Tú a mí también. Lo sé.


Te suplico, te ruego desde lo más profundo de mi ser, que dejes de torturarme.
Te pido con el corazón, que vuelvas a ser tú. Esa; capaz de dar rienda suelta al mar de sus entrañas, provocando mareas.


Yo estaré aquí cuando lo hagas, pues…


¿Con quién hacerlo mejor que conmigo? ¿Qué mejor compañero que yo?


Sigo aquí, no lo olvides, soy tu interior, y nadie como yo para acompañarte.


Vamos, rompamos el silencio y hablemos.






"El tiempo físico nos es extraño, mientras el tiempo interior es nosotros mismos."

Alexis Carrel


"El camino misterioso va hacia el interior. Es en nosotros, y no en otra parte, donde se halla la eternidad de los mundos, el pasado y el futuro."
Novalis

viernes 16 de octubre de 2009

Aquí sí.




Miré el cielo desde mi altura, e imaginé unas manos misteriosas exprimiendo frutas jugosas con las que confeccionaba un zumo sabroso surgido de una combinación caprichosa.



Vi, o quise ver, zumo de limón, naranja, plátanos, papayas, frambuesas, todos; diluyéndose en el horizonte.


Parecían caer en la lejanía, y unas ganas terribles de llenar una copa para bebérmelo, sentir en mi paladar el sabor de ese zumo creado por esas manos imaginadas, se me instalaron por completo.


Así de colorido estaba.


Sin embargo, también era consciente de que la realidad era otra distinta, no gustativa, pero no por ello, menos hermosa. Probablemente, lo era más, pues sabía que ese juego de colores lo provocaba el sol en su despedida.


El sol, parecía estirar sus rayos como desperezándose, para muy lentamente dirigirse a esa guarida espacial, donde duerme cada noche, dando paso a la blanca y radiante luna.


Quise pensar, otra vez, que eso no era otra cosa, que un intento de caricia de un amado a su amada. Una dama a la que sentía, pero no podía tocar.


Y ese pensamiento, hizo de nuevo, que un sentimiento amoroso y tierno me rondase.


Un amor imposible, siempre mueve los cimientos de mis interioridades. Un amor tan eterno y sublime; provoca en mí un cúmulo de sensaciones diversas, entre las cuales, predomina una desazón como un desgarro.


El alma se me contrae, y todo, por esta incauta imaginación que me gobierna por entero en momentos puntuales, en los cuales, la visión deslumbrante del paisaje, me hace delirar; mucho más si lo que mi cerebro dicta son estas cosas, que me siento incapaz de compartir de viva voz.


Si alguien en esos instantes en los que me siento completamente arrobada, me preguntase qué miras, indudablemente contestaría con normalidad que el cielo, el atardecer bonito que ven mis ojos.


Y nada más.


No aquí, lugar donde derramo mis letras directamente del corazón. Un mágico lugar en el que much@s más, osan arrobarse, vestir su piel de sensibilidad, y sus letras de sentimientos.


Aquí, sí que puedo decir lo que vi en el cielo desde mi altura insignificante y humana.






"La novedad atrae la atención y aún el respeto, pero la costumbre lo hace desaparecer pronto; apenas nos dignaríamos a mirar el arco iris si éste permaneciese por mucho tiempo en el horizonte."
Berthold Auerbach



"Visión es el arte de ver las cosas invisibles."

Jonathan Swift

martes 13 de octubre de 2009

Como palomas blancas.

Ven, posa tus manos bajo las mías.

 En ellas derramaré el agua recogida del pozo perforado de sensibilidades que me habita.



La dejaré caer despacio, para que ni una sola gota se nos escape involuntariamente. Sólo cuando así lo decidamos, dejaremos resbalar por entre los dedos el líquido elemento cuajado de sentires.


Lo haremos lento, para observarla deslizarse hasta la tierra, que se hará  cuna donde se siembren los sentimientos que en ella viajan. Germinarán de a poquito, y se harán árbol frondoso.


En él, nos sentaremos a reposar en días de primavera. Sus frutos jugosos, alimentarán nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Será cobijo cuando la lluvia riegue nuestras vidas llenas de instantes.


Mis manos blancas como palomas, como palomas blancas; recorrerán los surcos de su tronco, que siendo creado por nosotros, será firme, nada áspero, sólido y bien enraizado.


En esa caricia, se unirán tus manos, serán dos pájaros de fuego abrazados a su creación.


Nuestras manos; unas más entre millones, serán únicas, irrepetibles, viajeras, conocedoras.


Serán nuestras manos.


Unidas no sabrán de soledades, de pesares u olvidos, de rencores o angustias.


Ven, posa tus manos bajo las mías blancas como palomas…


Como palomas blancas.








"Tu dulzura"



*



Camino lentamente por la senda de acacias,
me perfuman las manos sus pétalos de nieve,
mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve
y el alma es como espuma de las aristocracias.
**


Genio bueno: este día conmigo te congracias,
apenas un suspiro me torna eterna y breve...
¿Voy a volar acaso, ya que el alma se mueve?
En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias.
**


Es que anoche tus manos en mis manos de fuego,
dieron tantas dulzuras a mi sangre, que luego
llenóseme la boca de mieles perfumadas,
**


tan frescas, que en la limpia madrugada de estío,
mucho temo volverme al caserío,
prendidas en los labios mariposas doradas.

Alfonsina Storni.