Llegó el aroma desde lo más profundo, un hálito suave envolviéndolo todo. El mullido sofá, la lámpara tenue iluminando el libro, el libro. Se impregnó la estancia de perfume a violetas y ellas, hechizantes, miraban coquetas desde su estancia, el subyugar de su íntima belleza...
Marinel.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Un hermoso azul


No se oye llover.
El sol no permite lágrimas.
Al anochecer una nube
de horas contenida, derrama
su llanto.
Es azul genciana.
Un hermoso azul.
Su sollozo es lento, copioso,
en silencio...
El ocaso enhebró un hilo 
de estrellas e hizo un lienzo
suave con la que envolvió
la nube azulada.
Nube que a escondidas
del abrasador, por fin
se licua en gotas de amor.


viernes, 12 de mayo de 2017

Una levedad...soy


Una levedad.
Algo apenas nada.
Un vórtice afable.
Un débil suspiro siempre lazarillo
de la indómita emoción.
Fenezco el entorno por unos segundos
haciéndome ausencia.
Más tarde alborozo el reloj,
enajeno el mundo de sus manecillas
y juego a pillar mil haces de luz
cual si las luciérnagas naciesen
para mi capricho.
Suelo ser un soplo que viene
y que va y entre ida y vuelta,
te toma las manos llevándote
lejos de tu bienestar.
Te traigo hasta mi y mi pensamiento
que ríe contento habiendo
viajado sin hacerle falta caminos o mar.
Soy como esa flor que bordea tu senda
y entre la maleza muestra un esplendor
bravío y efímero:
Una levedad.

lunes, 8 de mayo de 2017

El cuervo

Picotea el cuervo una hora y otra.
Todo lo destroza en el laberinto
de los días, que acomodados en mi
espalda, aguijonea a su placer.



Mi corazón lo espanta con latidos persistentes
mientras los pies caminan en busca de 
una salida donde dar esquinazo
a su ansia devoradora.
Se intuye el paraíso a través
de lo tupido de los setos idénticos.
Lo uniforme del camino, desespera,
si no fuera por esos hilos de luz que 
atraviesan la espesura, se detienen
en el rostro, cosquillean el cabello
y dan calor a la piel.
Esa promesa de zafar el tiempo
-mi tiempo-
de su tenaz pico, es lo que hace
infatigables los pasos.
A lo lejos la abertura reluce como
oro bruñido por las manos de un
misterioso orfebre, y esa joya,
para mi tesón, es la más ansiada
por mi anhelo de ruptura ante
la monótona inercia.



*Estas letras, como siempre, intentando ser poema, no son sino una más de mis conversaciones
conmigo misma y la escasez de tiempo que me gobierna e impide visitaros más, de disfrutar
tanto con vuestras letras. Son, como siempre, letras derramadas desde mi adentro, en esta 
ocasión para pediros disculpas por no frecuentaros como debiera. Lo haré de a poquito; seguro.
Besos a tod@s e infinitas gracias a l@s que aún tenéis ganas de pasaros por  mi isla.


Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"