Y si llegáis, pies, al límite del cansancio y el vivir no se aviene a dejar vuestra huella en la orilla los días, no temáis el olvido de vuestro paso. Yo os sabré siempre mi soporte, mi pasaporte por parajes de ensueño y por sueños sin abandonar el refugio de las sábanas. Pies, partiremos juntos. Conmigo vendréis hacia ignotos caminos...
Marinel.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Dejando huella...

He comprado unos zapatos nuevos para el nuevo año. Rojos como la pasión, como la sangre que da calor a los huesos. Altos para mirar mi pequeñez desde arriba. Abiertos al aire para que mis pasos no sientan asfixia...
















*Estoy perezosa tras tanto ajetreo, pensando en el que aún queda...
En fin, que no verso ni poetizo ni escribo. 
Tengo las neuronas vagas, algo achispadas aún, jajajaja
Pero no podía dejar de agradeceros vuestros comentarios y desearos a tod@s un final de año espectacular y un nuevo año...que os deje huella. Preciosa e inolvidable huella.
Besos y abrazos.




viernes, 18 de diciembre de 2015

Otra realidad...


*Os dejo estos días de fiestas y vorágine navideña.
Deciros que os agradezco de corazón vuestra compañía a lo largo del año y desearos mucho; todo lo que anheléis. Sobre todo y para todos, que seamos capaces de hacer extensible este ambiente afectivo más allá de estas fechas.
El mundo necesita Navidades permanentes...
Besos miles para tod@s.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Placideces...

Paseaba pensando que no lo hacía,
eran sus pies que llevaban su cuerpo
sin un pensamiento guía.
Ella observaba el entorno, lo adentraba
en sus pupilas y en la retina guardaba
aquella flor encarnada, la hoja que se mecía
y ante sus ojos danzaba o la desnudez del 
árbol que tiritar parecía estremeciendo su alma.
Mientras avanzaba el paso, sin premura ni fatiga
unas inquietas letritas se iban soltando del relax
que la embargaba sin percibirlo siquiera.
Iban bajando a sus huellas y desde allí despegaban
al vuelo de mariposa, hacia la nube que viaja, a lomos
de un pájaro alegre o quedaban acompañando
la tristeza de una rama donde el rocío era lágrima.
Ante sus ojos, una pareja se abraza entre arrumacos perdida.
Más allá un anciano y su bastón trastabillan y ella chilla
yendo a prestarle sus manos evitando la caída.
Allende de la mirada el gris del cielo se raja
dejando a la luz guirnaldas de espigas rojas.
¡No me cojas, no me cojas! gritan las letras
jugando al que te pillo sin que las logre escuchar.
Pasear por pasear extraviando la mirada
sin desear nada más. 
Cojea un perro ante su presencia y un sollozo
 le acongoja la garganta, lo llevaría a curar, 
pero huye cuando advierte su presencia.
La recorre un frío glacial. Es la vida y su dureza.
Las letras, inquisitivas, saliendo y entrando siempre
de su espíritu en silencio, van formando frasecitas
pequeñas y dispuestas a crecer para vivir 
un escrito esperando hacerse ver.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Certidumbre

Si me desnutro, si quedo desleída y se me vuela el aire.
Si un fanal se aproxima a mi barco sin nombre
o una umbría me acorrala y me grita.
Quiero ser el gemido inaudito de mi alma silente,
la conjetura de otro albur en ciernes o el postrer
bostezo antes de tenderme al pairo del sueño.
Siendo ya entelequia sin figura obvia,
dejar absorberse ese hambre de vida 
que pretende  infundio lo que es certeza...
No hay revocación para esta proeza de partir
sin rumbo a lo inexplorado sin gramos de grasa,
sin líquido dentro que poder llorar, sin un desgañito
sin, ni tan siquiera, un soplo en los labios para refrendar...

Obra del pintor Duy Huynh


miércoles, 9 de diciembre de 2015

Caminos imperfectos


Las losas silenciosas. 
Ni un solo ruido, color o forma llamando a la atención.
Las calles inholoras, extintos los aromas.
Las lluvias inherentes al espíritu... 
 cual arrobo aparaguado.
Un hatillo de cautelas y delirios.
No me hizo falta más.
Un solo pensamiento vagando sin atino y dimané.
Tacones sin nivel para echar a correr.
La calle es alargada. El trayecto angosto.
 La luna chata. El gato tosco.
Sin querer observar, se van los ojos como en bandada.
Visten de rojo mis pies ansiosos. Roja mi lengua. Mis labios rojos.
Y es que me pierdo entre la pasión de poetizar. 
Nómada  huraña a permanecer proyectada en prosa.
Enardecida...
Tomo una rosa, guardo sus pétalos entre las hojas de 
la vereda a la que me lancé.
 Me encaminé a la búsqueda del verso
 que sea perfecto sin entender
la precariedad:
No hay perfecciones  para rimar.






domingo, 6 de diciembre de 2015

De paseos y campanas...



Voy de puntillas por el alféizar de mi sentir que aún dormita
bajo mi piel. Se oyen campanas a lo lejos; campanas de domingo.
Din, don, din, don, don

Repiquetean sin ton ni son o me lo parece.
Será que la infancia por dentro crece y me lleva
a días de campaneo sin preocupación.
El pajarito tras el cristal ya no se asusta de mi presencia.
Observo atenta su picoteo de las migajas que puse ahí
con gran ternura para alegría de ese comensal tan sorprendente
y sorprendido, pues sin vivir, vive conmigo.
Ojos abiertos cual mirador hacia el paisaje.
El frío está aletargado. El sol se ríe de su pereza.
Sale emplumado, henchido, ufano por la tardanza
del reacio invierno.
Acomodado, quién sabe dónde,
No hiela el cielo ni llora carámbanos por los tejados
como otro tiempo.
La gente anhela ya sus patines y sus abrigos.
No se recuerda ir ateridos y en las bufandas arrebujados.

Voy de puntillas por el alféizar de mi sentir que aún dormita
bajo mi piel. Se oyen campanas a lo lejos; campanas de domingo.
Din, don, din, don, don






jueves, 3 de diciembre de 2015

martes, 1 de diciembre de 2015

Sin salida

Flotad pensamientos, haced de mi mente una gran pecera
en la que nadar. Dejad las ideas cual si fueran lastres, en zona abisal.
Sed los pececillos que contentos viven sin saber si existe otra felicidad
que no sea nadar tras de mi entrecejo.
Sed indiferentes hacia los anhelos que moran mis sesos.
Yo me quedo lejos, siendo el horizonte que no se da alcance.
Hoy os quiero presos.
Nadad y nadad.


domingo, 29 de noviembre de 2015

Abrazo

Quiso su abrazo para mecerse,
arrebujarse del frío intenso,
de los pesares, los avatares
que traen descensos, que hacen prisión.
Quiso su abrazo para mecerse,
y él la meció.
En ese instante ya no hubo entorno,
difuminado quedó el pasado y hasta
el futuro se evaporó.
Quedó el presente entre sus brazos
sin artificio, sin una arista, sin un
penar.
El palpitar de sus corazones era testigo
de la rotura del maleficio...
La realidad  fue sólo piel dando calor,
grato columpio para el amor.
Enlazados, ven a sus manos hacerse pájaros
volando raso en el balancín...
Se miran, se acunan y lo demás
se empequeñece, se hace foráneo y
desaparece.



viernes, 27 de noviembre de 2015

Quiero, quiero, quiero...y no quiero

Me huye el tiempo despavorido, se va conmigo sin yo quererlo.
Quiero poder, alguna vez, detenerlo, mirarlo de frente y hablar con él.
¿Sabes?
No puedo ir siempre tan deprisa, eso no es bueno.
Quiero poder pararme para observar ese firmamento con filamentos anaranjados.
Quiero sentir todos los aromas que me rodean sin remordimiento.
Quiero coserme a la languidez de cuando en cuando sin aspavientos
pensando en todo lo que he de hacer tras ese lapso de esparcimiento.
Quiero eternizar la ducha matinal, hacer dibujos en el vapor del cristal,
sacar la lengua y hacerle burla al ajetreo; dejarlo lejos.
Quiero besar, por una vez, cada segundo de mi universo, 
pero no besos fugaces, sin sentimiento.
Quiero besar hasta con pecado, con gran fruición cada momento.
Quiero comerme mis días enteros como si fueran de chocolate, sin avidez, saboreando
cada bocado, dejar mezclar mi salivar con el sabor dulcificante dejando aparte tanto trasiego.
¿Sabes?
Yo...
Quiero tiempo para perderlo en lo que me plazca, me haga vivir sin tener miedo de, por
tu acelero, muera  en trajín y no riendo como yo quiero.
No quiero vivir muriendo por vivir sin tener tiempo.



lunes, 23 de noviembre de 2015

Jardín de cristal.

Guardaré tulipanes del mes de marzo.
Lluvias de abril.
Jazmín de mayo.
De primavera ilusionante una redoma,
para el otoño donde las flores
lloran que lloran sin esperanza.
Almizcle, orla en el prado, rubor de olor
para el sopor y mi añoranza.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Eres...

Vas haciendo jirones de descosidos,
y luego los zurces.
Desabrochas botones de miedo,
y luego te atemorizas y los abrochas.
Algo tupido hay en el aire que desaguisa,
aturde y truena bajo tu cielo.
Mas... también hay ropajes en el ribete de tu existir
que te arrebujan, te infunden brío y hasta ardentía.
Es brujería, te dices quedo...
Crees que eres mar con sus oleajes; nido de árbol,
canto rodado, senda de asfixia,
páramo llano, fértil sonrisa.
Lleva tu espalda un cortafrío cincelador
de recio acero y esculpes, desde tu fuego,
todo el asombro que merodea, lo haces racimo
para tu boca y fantasea tu paladar acidulado
con el bocado, luego te bailas, te contoneas
porque te acercas a la verdad...
Sólo eres tú y,
nada más.




lunes, 16 de noviembre de 2015

Helor en la entraña.

Escarchada el alma, vacía de ese exterior
 que arropa su desnudez; 
observa, demudada y siempre etérea, 
el no llanto en su aflicción.
Sin mirada el sollozo solo erra.
A lo lejos el árbol que la vistió,
 rezuma un lento rocío acunando su dolor.
El paisaje, enmudecido, baja brumas 
solidario sin dejar pasar el sol.


sábado, 14 de noviembre de 2015

Nadar para la evasión...

Llegó por casualidad.
Inspiración silenciosa
venida desde el adentro.
Versé una evasión con los ojos aún despiertos.
No me marche del lugar ni moví
un sólo dedo de los pies, pero llegué
 al universo dando un salto desde el mar
que, vestido de otoñal, parecía sonrojar
cual neón, para engañar...
Caronte bañaba con su frialdad,
desde su remoto hábitat, todo
atisbo de osadía.
Sin embargo, vida mía, nada se puede
lograr ante la tenacidad, tozudez o voluntad
férrea de poder alcanzar lo que se siente al flotar.




miércoles, 11 de noviembre de 2015

Pensamiento feliz de un día...


A veces, pensando, tropiezo con la cordura huyendo despavorida,
 la felicidad, sentada cómodamente ríe a borbotones observándola partir.
 La casa tiene un halo distinto, como vaporoso, la luz se hace afectiva,
 me abraza la cintura hasta hacer de ella un sonoro gorjeo de avecillas.
 Un júbilo insensato abre mis poros penetrando, abriéndose camino
 hasta mis yermas entrañas, siempre ansiosas de alborozos inauditos.
E ignorando el porqué, descubro la sonrisa bailándose mis labios.



sábado, 7 de noviembre de 2015

En-calla-ando

Fotografía de Alicia Savage

Si me ancla, si la realidad paraliza mis mareas dejándome en reflujo...
Tomo asiento, dejo que entre el silencio y me ateste mientras
 abarloa el barco de los sueños junto al mutis de la voz.
Y hasta ancorada ando aunque no mueva los pies,
porque viaja el pensamiento en la emoción.
Las palabras zarparan después de este de autismo pasajero
Abogarán de nuevo  hacia su velero de permanente
idealismo flotando por océanos de invención.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Tálamo frondoso...(sigo enredada)

Ay amor...
Se durmió la hojarasca.

La he mirado correr, volar, hacer giros
como una algarabía de críos jugando.
Muchas hojas con alas mudando el color,
sin percibirlo, en su afán por vivir
 sin pensar en mañana.
Hete ahí, que el mañana llegó y perdieron
el verde, lo dejaron adherido al tronco
 del árbol que las cobijó.
-Esto parece un enredo-
Enredadas salieron, se elevaron, cayeron y volvieron a izarse
una vez y otra vez mientras dejaban como rastro su verdor.
Las observo alfombrando los céspedes, las aceras,
los charcos y hasta las ramas llorosas.
Todo lo ocupan las locas hojas ya amarillentas,
algunas enrojecidas de la vergüenza, otras vainilla
sin aromar, otras...otras ni están de trituradas por
el bamboleo del viento a ráfagas que las llevó,
primero en volandas "pá" conquistarlas y luego huyó.
Queridas mías: ya os amo yo entreveradas, varadas también
sin timonel ni timón, así, como pasto para la tierra que cíclica
y callada espera la mutación reincidente, el devaneo otoñal
que deja sabia, grato mantillo, perduración...
Amo esa hoja en concreto, la que ha quedado rezagada
en la alberca, flota muy cerca de unos cálamos.
Seguro se enredará, se hará un lío...


¡Ay amor!
Ya se durmió y yo, yo...tengo frío.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Sorbos de imaginación...

¿Y si me enredo en tu pelo, hago de mí
 un pensamiento y floto por tu entrecejo?
En la noche te crearé sueños nuevos,
dulces, suaves, leves como pluma descendiendo.
Nadaré el río de tu sangre dando calor a tus huesos,
recorriendo recovecos pausada, sin aspavientos.
Todo lo haré levedad sin asomo de ese apremio
 que la realidad, indiferente, desborda.
Puedo ser hasta tu sombra si el día sale soleado,
así, sin mediar palabra, estaré siempre a tu lado
alejando soledades, humor apesadumbrado, iras
y hasta vanidades que encorvan la humanidad.
Seré sigilo, parpadeo, suspiro en medio del caos.
Uno de a dos fusionados en un verismo creado
a mi antojo, (sonrío) mientras tomo mi café en 
este día lluvioso, incitante, caprichoso...






domingo, 1 de noviembre de 2015

Poema para hoy y sólo para hoy.

No me gusta este día.
 y he de decirlo en mi isla
aunque calle la voz y la masa
me arrastre a cumplir el deber
de restaurar el dolor...
Hoy lo vuelvo a sacar del cajón
donde duerme planchado, perfumado
en recuerdos y lágrimas de alcanfor.
Hasta el día acompaña esta fútil misión
de caer de bruces,(otra vez) en la aflicción.
No los quiero más que ayer o el día que partieron,
pero soy orificio que otros llenan a su favor,
yo los dejo...hoy no sé ser yo, la pequeña
de todos, la de mimos certeros, la que fue
escribiendo para el mármol letras de adiós
mientras la amargura del llanto me nublaba
el corazón...


miércoles, 28 de octubre de 2015

Del candor y otras delicias...




¿El horizonte creció o se menguaron los sueños?
Se preguntó la niñez.
Infancia: pasaste rauda por las vías de la ilusión.
En el andén se quedó una maleta de viaje con mil ratitos de amor,
pelusas del corazón, sorpresitas de candor, golosinas de emoción...

domingo, 25 de octubre de 2015

En caída libre...

Y...puesta a imaginar...
Yo quiero imaginar ese "final" acomodado
a lo que soy en cada letra que derramo:
Libre, como fina llovizna, 
cual pétalo incólume u hoja otoñal.
Delicada caída. 
Descenso indoloro. 
Planeo sutil.
Esencia al fin desubicada
del claustro corpóreo sin
ver ya más.
Más allá no hace falta mirar.
Entre versos dispersados
clamando unión: evaporada
Cayendo a la sazón.
Ser sólo una entidad,
corpúsculo vivaz del aire
que tú respirarás...


miércoles, 21 de octubre de 2015

Sencillez de luz...

Se quedó el fulgor en la noche negra.
¿Negra?
No. Azul. 
Sombra en la arboleda.
¿Arboleda?
No, que solo uno queda.
Cobalto y estrella.
Arbolito, ¿tú a la luz hospedas?
Arbolito tú.
 Arbolito yo.
Tu luz es mi luz en la noche negra.
¿Negra?
No. Azul.


sábado, 17 de octubre de 2015

Luna mía...

Anoche, mientras dormía, soñé la luna.
Fascinó mi sueño, colándose hasta el lugar
donde pudiese verla aún con los ojos cerrados.
¡Y es que pasan las noches tan raudas!
No puedo mirarte cada cenit del día.
O lanzarte un beso con mi mano blanca.
Ni contarte mis cuitas y mis alegrías.
Mis monotonías.
No puedo; le digo.
Entonces me mira con sus ojos grises y se resquebraja
en un llanto suave como un agua mansa bajando del cielo.
De pronto la veo menguar de a poquito,
y yo...yo me hago trocito de su nacareo.
Fantaseo.
Fantaseo.
Ser....



Un trozo de luna, sólo una porción de nácar astral.
Descender la noche y danzar en puntas sobre la verdor
ahora sombreada por la oscuridad.
Ser la vía láctea para aquellas lágrimas en el erial.
Silente, ufana, vaporosa y pálida,
 mujer de cristal bailando en la umbría. 
Costilla de luna, veleidad lunar...

miércoles, 14 de octubre de 2015

Destiempo...

Fotografía de Monique Hoffman

Pende del otoño una primavera que mudó en dorado, 
pensando en equívoco ser otra estación. Tierna muselina,
prendida a la confusión..., ¿dónde están tus flores?
¿No viste al estío de sol fulgurante empujar
 tu espalda y apremiar el paso queriendo reinar? 
Primavera errada, vestirte áureada,  no te hará otoñal...


http://fotografaaficionadacristi.blogspot.com.es/2011/11/mujeres-artistas.html


domingo, 11 de octubre de 2015

Del verso emancipado...

Quiso darle alcance y voló, voló.
Horadó su pecho buscando maneras
de seguir su estela, pero se apagó
la llama vivaz: la de la ilusión

 Por entre los dedos soltó al fin
el hilo de la imaginación.
La esencia del verso que se inacabó
al salir al aire buscando unas alas,
laceró el poema, desarmonizó
la bella estructura y lloró, lloró.

Observó las letras cual una cometa
en plena ascensión, silentes, felices...

Las nubes le hicieron un barco a vapor.


miércoles, 7 de octubre de 2015

Y si...?

-¿Y si pongo a una estrella tu nombre?
Le pregunta muy quedo.
-¿Para qué?
Le contesta despacio.

Para que, a pesar del mundo que nos separa, sintamos que no hay otra distancia entre nosotros que el espacio sobre nuestras cabezas. Para que cada noche sea como mirar tus ojos repletos de luz colgándose de los míos. Para hacer de  la lejanía algo finito en el infinito de nuestro amor.



domingo, 4 de octubre de 2015

Intrínseca...


No habrá tormentas que amainen mis anhelos,
seguiré por los caminos y aunque a veces flote
cual voluta entre nubes ignotas, esto, no será óbice
que coarte el ir dejando mis huellas en la senda del vivir.
Vendrán lluvias torrenciales, (ya las hubo inundando mis sucesos)
 cual devastación de lágrimas arrasándome los ojos, 
mas sé que también, al acecho, (siempre se oyen a lo lejos) 
me aguardan sonrisas y risas de tintineo como campanas de fiesta.
Los vientos, sean aliados o no, mecerán los ropajes
  que vista mi espíritu de lucha y permanencia.
Soy manifiesta entidad dejando tras sus pisadas y al vaho de su respirar
la impronta de su existir. El tiempo no titubeará en sacudir o tirar
las hojas del árbol que soy, (contra esto no he de batallar)
Quiero pensar que alguna de mis raíces seguirá alargada como pez
 nadando en la sangre de aquellos que entendieron, ( y hasta quisieron)
esta alma que me habita y un día me despojará...

miércoles, 30 de septiembre de 2015

De queuntos y peosías...

Quiso escribir un cuento.
Y escribió un queunto.
Quería escribir poesía.
Y escribió peosía.
Observó detenida aquellos
inventos cual vástagos
inesperados, sorprendentes
tras noches y días de soñarlos
tan distintos. Decidió amarlos ya 
que al fin eran suyos, nacieron del 
pensamiento y de algo más de allá
adentro donde germina furtivo
un esperma sentimiento 
venido tras un acto de amor
sin dueño, solapado al albedrío.
Hmmmm...


Queunto era alegre, no sabía de descontentos,
resquemores o silencios y además,
 rimaba con ciento.
Peosía era cual una peonía brotando
siempre a destiempo, un asomo de silencio
en medio de marabunta, algo así como
un desierto, cisura en el alma mía.
¿Cómo no amar lo imperfecto,
el amor en absoluto, total, 
resoluto, de este afecto filial?
¿Hay lugar para el dudar?
................

*Clickad en queunto y peosía para ver otras imágenes, si os apetece, claro. Es un caprichito mío, nada más.
:D



domingo, 27 de septiembre de 2015

Cual ave fénix...

En el óbito del beso, en ese cenit final donde
las lenguas exánimes creen no poder ya más,
es cuando el ósculo aviva, cual inextinguido fuego,
el deseo de besar cada porción de materia
que no quede por quemar...




miércoles, 23 de septiembre de 2015

Todo o nada...


Echaré sobre mi hombro el sueño que tuve ayer.
Una bagatela más en la bolsa del querer.
El antes será después y aún erizada la piel,
daré la espalda al pasado.
No habrá miradas atrás.
Tras de mí, unas líneas tatuadas en el dorso
de mi haz donde se podrá leer:
Ahora nada todo es.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Y todo...por un perfume.

Aquel día, se regaló un perfume. No era nada especial. Tan solo amaba los efluvios olorosos.
Adoraba destapar el recipiente y sentir el embriagador aroma esparciéndose por doquier.
Abrirlo, era iniciar un viaje al elucubrar, a dejarse llevar por los entresijos de su mente. Pensar, por ejemplo, en esos regalos a los que daba por llamar: vestidos para la ocasión
Fragancias envasadas; cajetitas de bombones, joyas encadenadas o engarzadas a las que encadenarse o engarzarse, cenas exóticas o de gourmets, viajes que prenden la mirada y dejan huella en el corazón e incluso, aunque más escasamente, libros.
Se imaginó el hecho de poder ofrecer otro tipo de obsequios, otros para nada comunes, probablemente incomprendidos y menospreciados...
Cuarenta de mayos o febrerillos locos, burros pequeños e imparables, ovejas desparejadas o abriles secos. Miradas a quienes haces el bien, cien pájaros tras soltar uno o siembras de tempestades. 
Todo esto por citar ejemplos descabellados que sin saberlo, se nos adhieren por muy disparatados que nos resulten. Presentes sin presencia; esencias del vivir imperceptibles e inapreciables, atavíos para las desnudeces del alma...

lunes, 14 de septiembre de 2015

Rojo.

Atrás queda el sueño.
Por entre lo oscuro una tenue
luz despierta 
los
huesos.
Los labios se abren 
como fruta roja dejando
escapar uno
de
esos
besos...
El río de la sangre hierve
sobre el lecho cuando
de repente y de
un
rojo
intenso
se hace vestido en mi desnudez.
Demudada, ciega, me desdoblo
y siento como se me adhiere
toda
esta
pasión 
que alarga mis manos como 
dos sarmientos buscando tu cuerpo.




jueves, 10 de septiembre de 2015

Ideas intemporales...

¿En qué momento se desató el reloj de las horas?
Sólo recuerdo el escalofrío de la piel,
la levedad de las ideas, el eco de los suspiros
transitando en libertad a mi alrededor.
Algún instante pareció precario,
dubitativo ante el aislamiento,
proclive a la atadura sempiterna!
Mas...No. 
No hubo lugar a la recalcitrante idea
de volver al yugo de la clepsidra acechante.
Por un tiempo sin tiempo los amarres
desparecieron socavando el infinito...







lunes, 7 de septiembre de 2015

Revuelo...

Me conmueve ese rumor de pájaros merodeando
en mi pecho como bandada de ceñidos sentires
en búsqueda del nido que arrope su extravío.
Estrépito de vuelo donde alas inquietas
rozan errantes todo ramaje invisible...

Fotgrafía de Amy Judd


martes, 4 de agosto de 2015

Danzando emociones...


Y esa lluvia de estío tras tórrida luz..., ¿qué decir de ella?
Ese tropel de gotas se me antojan emociones varadas
 ya libres, cebadas de alegría y dispuestas al júbilo;
 Bailarinas translúcidas e inesperadas danzando
 bajo el ígneo sol en instante aturdido. 


Imagen de la obra Vollmond, de Pina Bausch

*Solo me apetecía escribir, sin más...

miércoles, 8 de julio de 2015

Palabras para el sopor... :)

Os advierto desde ya, que este es un texto algo largo...por si no os apetece adentraros en él.
:)
Es sólo que siento la necesidad de, antes que nada, pediros perdón. Perdón por mis idas y venidas, por mis ausentes comentarios en vuestros espacios, mi tardanza en contestar a vuestras palabras aquí en mi isla, por mis, a pesar de todo, ganas de dejar constancia de que sigo existiendo y derramar mis versos casi obligándoos a venir.
Seguramente debería pedir perdón por más cosas, pero como ahora no me vienen a la mente...de todas formas si se os ocurre algo por lo que os lo debiera pedir, dadlo por hecho.
Jajajajaja
Cierto es que soy voluble...casi diría que soy como una de esas atracciones de feria de subidas y bajadas vertiginosas, pero así soy respecto a esto de escribir y por mucho que lo intente, no puedo apearme de este aparato, tocar tierra firme y caminar hacia un sitio estable. Si lo hago alguna vez, más parezco un marinero recién descendido del vaivén de su barco; aparezco mareante y mis piernas parecen bailar solas a un ritmo trastabillante...
Así soy yo con mis letras a las que amo desde el centro justo de mi pecho y sin embargo tantas veces alejo por no encontrarles la belleza que busqué en ellas cuando germinaron en mí. Soy malvada con ellas porque ellas, siempre me vienen, me invaden, me llenan de alborozo cuando llegan. Me regalan tinturas de amor, perfumes de sentimientos, gestos invaluables...
Y yo...¿cuántas veces las aíslo de la isla que soy?

No queriéndome llamar poeta, reniego de verlas cual versos cuya única ilusión es formar poemas con alas capaces de hacerlos llegar allende de mí hasta el mirador de vuestros rostros.
No nombrarme poeta, no, porque era algo excesivamente grande para este cuerpo mío, una maleta de peso excesivo, un bagaje complicado y exigente...
Ahora, tras muchos períodos, he decidido dar la vuelta a eso y entenderme así: poeta
Con o sin tino, mejor o peor, pero poeta
Volveré después de el verano con los bolsillos llenos de letras que derramar. Serán, como siempre, poemas intento, nunca perfectos, jamás hermosos como los de aquellas personas que sí son poetas con mayúsculas, pero serán míos, mis vástagos paridos del corazón para aquellos de vosotros que siempre encontráis un hueco por el que pasar hasta llegar a mis latidos, a pesar de mis ausencias, mis resquemores, mis prontos, mis todos...
GRACIAS. OS QUIERO.
VOLVERÉ
Y no sé si esto suena más a amenaza...jajajajaj
MILLÓN DE BESOS.

*Ah...dejo comentarios abiertos, para que luego no digáis que los cierro. Contestaré siempre que tenga huecos; es lo único que puedo prometer junto a la promesa de leeros arañando el tiempo y con sumo placer.

sábado, 4 de julio de 2015

¿Una más?

 Cuán atribulada puede ser la marcha 
de la poeta que partió desubicada,
no encontrando sitio en el poema,
 entristeció de tal modo no hallando 
la manera y se lanzó a la búsqueda 
de la composición que la acogiera.
Ahí va meditabunda, observadora,
 repleta de ilusión por encontrar
ese hábitat perfecto donde acertar 
a ser matiz de un todo instrumental,
trebejo que sumado a lo demás,
forme al fin, acervo sinigual.
Reniega de ser rémora no más,
la célula incapaz de fecundar, la mota
del desierto, una más entre las dunas
 uniformes sin llegar a trasformarse
en un oasis donde el viento la
 encarame al horizonte, la suba
 a la palmera y vea el mar...



domingo, 21 de junio de 2015

Del beso al cielo...

Fue un roce leve en mi boca entreabierta,
como un beso mínimo venido de otra boca.
Un suspiro lanzado a los cuatro vientos,
y perdido en el aire, desorientado,
se posó en mis labios.
¡Bendita caricia repleta de suavidad!
Ella abrió las compuertas del temblor
en las manos, la puerta al ebrio caballo
de la ternura, despasó los cerrojos de
la cobardía poniéndole alas, y cual
Pegaso, me llevó en su grupa hacia
mares de ensueño donde versos misterio
perseguían mis manos anhelándose atrapar...



domingo, 14 de junio de 2015

¿Qué es que no es?

Quiso ser flor de aquellas
libertarias que nacían por
 doquier de color carmesí.
Ser el viento apeteció.
O ser ave nada menos, nada más,
surcando cielos de rebaños ovejunos
o de cómodo algodón, tocar la luna
y rondar el sol sin quemar sus aires.
Y de tanto desear
 y de tanto apetecer
se quedó en algo extraño.
Mirándose parecía un arbolito quizá,
flor salvaje, sin saberlo, lo era ya,
aunque nada de encarnada.
No sería pájaro jamás.
Por tanto, quedó en algo raro,
no se sabía muy bien qué...
Descubrió que era un arbolado sueño
 cuyas hojas volaban a soplidos de ilusión.

domingo, 7 de junio de 2015

Caminos que se pierden

Nos cuentan que se perdió...
El amor, sí, el amor.
Se quedó por el camino, 
enmarañado de celos.
Dicen que a su alrededor gravitaban
mil ocelos suspicaces, miriadas
de palabras voraces y cientos
de nudos enroscados a su cuello.
De inolvidables sucesos, se olvidó:

Los besos, risas y cantos, 
las palabras y el ardor que da el deseo,
 los llantos, caricias y la emoción.

Ahora se tergiversó, se consumió
hasta los huesos...
En mondadientes quedó hurgándose
aquellos restos de maliciosos bocados.
Lo profundo que fluyó enervando y
navegando por mares de la pasión,
quedose atrás cual miguitas de un 
camino que no se ha de volver a pisar.
Y dejándolo partir, resolvió obviar
 que amar es zona abisal
 convirtiendo en anodino
lo más bello del querer, 
su esencia, su belleza e interés.











domingo, 31 de mayo de 2015

Vuelo dominical.

¿Y volver al desmadejo de la mente,
al desvarío de verter lo invisible
de emociones, sentires, pareceres?

Ovilla mi epidermis la carencia, 
me tensa tratando de asfixiar
la lejanía de las composiciones.

Aquello que otrora modelé 
me observa, se demora ante
mi voluntad y trastabillo...

Al fin, me abato contra un 
suelo de letras palpitantes
clamando ser conato una vez más.

Rebaso la pereza que me da unirlas 
en solícito corrillo, sentirlas deseosas
de pasar bajo las yemas al teclado...

Me vienen desde atrás cual aves
dispuestas a volar sobre este prado.
Por hoy...les doy la libertad.


miércoles, 22 de abril de 2015

Esos otros...


 Tal vez se te caiga un sueño
deslizándose hacia el suelo
donde se haga mil astillas.
No temas. 
No todos serán
truncada cornucopia...
Los habrá dormitando en el envés
de tus párpados, a la sombra
de las lánguidas pestañas.
En el tarro imperecedero
del anhelo, guardaditos 
en el ángulo secreto,
yacerán a la espera
de que un rayo de luz
los hiera sin dolor
incitándolos a ser
otros de esos entes
que alejan su sopor,
se hacen pudientes
y
vuelan sin motor...

*Gracias a tod@s.
Volveré cuando se me despierten esos otros sueños que dormitan.
"Si lo hacen"

lunes, 20 de abril de 2015

Refugio de mi sentir...

Este lugar aislado, refugio de mi sentir,
 a veces lo siento yermo.
Tal vez, algo descompuesto, 
que no vivo ni no muerto...
Torpe sí, también, 
 algo lívido y funesto.
Describámoslo indispuesto
por manos titubeantes de
 inexperiencia surtidas,
 en lapso, envalentonadas
al fabricar mil inventos,
 en ocasiones entuertos
para nada comprensibles.
A este habitáculo nacido
desde un adentro incansable
en sus pesquisas, me remito; 
siempre me acerco, caminando
en sus cornisas, sabiendo que
he de caer de bruces, en esa 
especie de fe, de creer que es
o pudiera ser algo más de lo que es:
Un mar de sentimientos donde,
marinera impuesta a fuerza de
anhelar mareas,  dirijo la
embarcación sin olas  sin timón.






viernes, 17 de abril de 2015

Cuando el verso no es...

Le rehuía el verso aquel
que vino a la mente planeando.
Zambullido en reflexión
en apunte se quedó 
olvidando su volada.
Ahora tan sólo es...
Pajarito de papel


miércoles, 15 de abril de 2015

Desde fuera...

Si la miro ahí arrebujada bajo esa manta tan apreciada aún estando raída por el tiempo, pienso, qué sería vivir fuera...
Me cansa este alojamiento impuesto sin concesión en el que comparto sustancia con una suerte de brebaje de miedos, ilusiones, terquedades, odios y amores e incluso algún asomo de rencor.
Heme aquí de nuevo observando su lenta respiración, ese vaivén de su pecho, tan tenue, que de no fijarse cualquiera, pudiera confundirla con una fenecida. No yo, que sé bien de su sueño abisal, de ese pernoctar de sus ojos aún brillando la luz. Sé bien de ese aliento liso y sin cisuras.
Sin embargo lo observo detenida imaginándolo distinto cual si fuera de otra y no mío...


Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"
















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