Y si llegáis, pies, al límite del cansancio y el vivir no se aviene a dejar vuestra huella en la orilla los días, no temáis el olvido de vuestro paso. Yo os sabré siempre mi soporte, mi pasaporte por parajes de ensueño y por sueños sin abandonar el refugio de las sábanas. Pies, partiremos juntos. Conmigo vendréis hacia ignotos caminos...
Marinel.

lunes, 29 de septiembre de 2014

De mucho a poco o nada...

Hoy...
Nada.
Dejaré que las ideas 
busquen su luz.


sábado, 27 de septiembre de 2014

¿Más allá es más lejos?

No dejaba de decirme que había que saber ver más allá. Yo siempre lo interpretaba como mirar más lejos, quizá buscando un horizonte allende al más "próximo" ya de por sí, lejano.
En la orilla del mar, mirando la delgada línea que lo separaba del cielo, trataba de advertir cualquier movimiento que indicase  la existencia de algo aún más remoto.
Jamás vi nada más que las ondas del agua en calma chicha o las gaviotas revoloteando y cayendo en picado a por su alimento. Sentí en varias ocasiones pececillos diminutos entre mis pies jugueteando e infinidad de veces, imaginé que la espuma de las olas procedía del baño relajante de sirenas...


En el paisaje accidentado, dejaba vagar la vista por los cortantes de las montañas sin atisbar otra cosa que el planeo de las aves aquí y acullá, el verde convertido en un azul grisáceo al atardecer cuando el sol, ya mustio, cambiaba el turno a la luna; a ésta asomarse tímida al principio para convertirse en reina después en su trono de estrellas.
Siempre; invariablemente, intentando ver más allá en la oscuridad, comprendí que lo único evidente, era que el silencio no era tal, que de él, emergían montones de ruidos chiquitos, pero que al unirse, orquestaban la negrura.
De día, independientemente de la estación, sólo pude advertir los cambios de color, el trasiego del paisaje vistiéndose y desvistiéndose al compás de las horas, siempre embaucador, engalanado con las flores de la época y el tránsito celestial de la estación que aconteciese.
Veía llanto en la lluvia o fuego, a veces de deseo y otras de furia, en el calcinado sol estival.
Entonces, para mis adentros, surgían los ineludibles interrogantes...
¿Llegaré a ver más allá algún día?
¿Más allá es más lejos?

* Óleo de Aldo Rojas.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

lunes, 22 de septiembre de 2014

El vuelo irrealizable.

¿Se puede dar alas a quien no quiere volar?
Somos nosotros quienes vamos engarzando
 rejas a golpe de sentimientos intensos,
incondicionales e incluso eternos.
¿Puede haber libertad esclavizando el pensamiento?
Acabamos por entenderlo...
"Hay vuelos imposibles de atrapar"
No obstante, aún aprisionados, aferramos esa cárcel ficticia
 intentando  alojar la esencia de los sueños cuanto menos.
 No hay rémora entonces para el aleteo anhelante
 en busca de esos flancos imaginados que nos lleven
 a la volada perfecta en el espacio infinito...


jueves, 18 de septiembre de 2014

Bagaje emocional.

Viajo atiborrada.
Comulgo cada día con el propósito de aligerar el equipaje y sin embargo...
Un ramillete de ilusión va a la maleta, que aún antes de cerrar,
 ya se ha desprendido de parte de sus hojas.
 ¡Malditas decepciones!
No hallo ni un lugar que no pueda atrapar en mis sentidos
 o una sola persona que deje de impresionar mi mente fértil.
Así va todo a su lugar; tal vez un recoveco en nada pretencioso,
tan sólo un habitáculo de éste mi mundo particular.
Perdí hace tiempo la fuerza de encontrar
las llaves de cierre o apertura de tanta tesitura
que albergar y observo sorprendida:
 Se va haciendo baúl lo que nació menaje.
 Ingente cantidad de tozudez para enfrentar
 senderos intrincados, anhelos infinitos de llegar...
¿Sé a dónde?
Qué más da.
Cales y arenas  la maleta a rebosar.



lunes, 15 de septiembre de 2014

Hoy, como cualquier otro día...

Hoy se levantó el día; me llevó en volandas a la cocina, me preparó el desayuno, me lo dio de a poquito, con suma delicadeza como temiendo uno de mis despertares horribles donde la suavidad brilla por su ausencia. Me tomó en sus brazos y tras despojarme del ropaje nocturno, me aposentó bajo una cascada de agua dulce.
Me vistió vaporosa, maquilló mis mejillas, dio color a mis labios, deslizó el amado perfume en los puntos exactos e hizo que mis pies se calzasen sin apenas notarlo.
Hoy tiró de mis manos llevándome por el aire, bajo el sol ya asfixiante sin asomo de brisa. Me paró, me charló, consiguió que mi voz saliera expulsada hacia otros, que mis ojos fijasen la vista y mis oídos escuchasen.
Pero no consiguió atrapar a mi mente que quedó suspendida en el sueño, cobijada en vapores oníricos, vagabundeando por mundos quiméricos tras mariposas de versos, pretendiendo llenar otras hojas distintas de ese libro de vida al que todos nacemos...
Ella quedó. Yo marché; aunque realmente hoy, al volver, supe que jamás me había ido.


viernes, 12 de septiembre de 2014

Pálido paisaje.

Creó tras sus cejas un paisaje blanco donde reposar.
No importaba el cómo, el dónde o el cuándo,
tan sólo anhelaba truncar los colores,
dejarse llevar por el raso lienzo.
Si hay que trazar-pensó- lo haré a mi manera
tras vagar la mente por la claridad.
Difusos contornos que pintó de nácar, y allí, 
en medio de esa albura, abstrajo toda oscuridad. 
Una vez toda la negrura lejos del recinto
mudó a luz virginal el agotamiento.
 ¿Te sientas?
 Me siento.
Yacerá impoluta en su desmadejo, vencida por fuera,
mirándose dentro, sintiendo el misterio
de ver alejarse toda la fatiga tras el respirar.

Fotografía de Tim Walker

miércoles, 10 de septiembre de 2014

"Sinhueso" a la luz de las lunas.

Sin un punto ni una coma ni un suspiro o un jadeo o tan siquiera un respiro casi al límite de la oclusión de los latidos donde el apócope esgrima la bandera esperando concluir la verborrea te dejo la parcela de mis sesos en herencia sin igual plantando en un rincón de mi jardín unas lunas ansiosas de tus labios sin empero moradores de lengua vivaracha y sibarita que ajena a otros sabores anhelen el riego de mi boca saciante cual marmita al fuego de la noche y tus luceros 

domingo, 7 de septiembre de 2014

De mirada de agua...

Miró la pequeña piedra deslizarse sobre la superficie; sus saltos a intervalos levantando el agua mientras dibujaba ondas expansivas a su alrededor. Le parecía que quería atrapar el cielo en tímidos apogeos de felicidad o leves estallidos de valentía, tal vez asomos de locura intentando esquivar lo inevitable.
La vio rápida y veloz llegar a su destino que no era otro que hundirse tras el recorrido que le brindó la mano de la niña, cuya fuerza distaba mucho de lo deseado.
Observó detenida el suceso mientras el sol rallaba ufano sobre la superficie acuática, las estrellas nocturnas emergían líquidas y plateadas intentando aferrarse el día, la brisa susurraba secretos a los árboles atentos, las abejas danzaban sinuosas.
Sonrió abocándose de lleno a las comparaciones...


jueves, 4 de septiembre de 2014

Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"
















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