Detrás de los ojos, bajando en cascada, se halla un estanque de agua calmada.
Verás que es azul, reflejos de plata.
Allí yacen ellas.
Son tan destelladas, alegres a veces o tristes y extrañas.
Se asoman curiosas, otras se derraman desmedida el ansia.
Llevan tanto tiempo entre mis entrañas, ¡acuevadas ellas!
Que acabaron siendo laguito chiquito, húmeda oquedad
seno de agua clara.
En el sendero del tiempo caminan en mí, acuáticas lágrimas.
Conmigo envejecen.
Ellas aquí dentro siempre cobijadas
formaron nenúfares que remolonean
dentro de mi alma...
Nenúfares de Claude Monet
A una lágrima (solo una del poema)
*
Gota del mar donde en naufragio lento
se hunde el navío negro de una pena;
gota que, rebosando, nubla y llena
los ojos olvidados del contento.
*
José Ángel Buesa.