Indómita y salvaje
me revelo.
Embauco los placeres de la carne, y,
me sublevo dejándome llevar.
Me desbarata.
Me
lanzo
desbocada
Labios abiertos,
bocanadas de placer irracional.
El talle en ese impasse traicionero.
¡Qué más da!
De pura rendición
De pura rendición
caigo en su cuerpo.
No hay bridas.
Sabor en mi garganta.
Febril c@lor que se
de
rra
ma
.
.
.
Imagen de Google.
Dulzura demencial, pecado capital el chocolate entre mis dedos.
:)


