Quiero mirar la vida como lo hace una flor...
Marinel.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Abrazo

Quiso su abrazo para mecerse,
arrebujarse del frío intenso,
de los pesares, los avatares
que traen descensos, que hacen prisión.
Quiso su abrazo para mecerse,
y él la meció.
En ese instante ya no hubo entorno,
difuminado quedó el pasado y hasta
el futuro se evaporó.
Quedó el presente entre sus brazos
sin artificio, sin una arista, sin un
penar.
El palpitar de sus corazones era testigo
de la rotura del maleficio...
La realidad  fue sólo piel dando calor,
grato columpio para el amor.
Enlazados, ven a sus manos hacerse pájaros
volando raso en el balancín...
Se miran, se acunan y lo demás
se empequeñece, se hace foráneo y
desaparece.



viernes, 27 de noviembre de 2015

Quiero, quiero, quiero...y no quiero

Me huye el tiempo despavorido, se va conmigo sin yo quererlo.
Quiero poder, alguna vez, detenerlo, mirarlo de frente y hablar con él.
¿Sabes?
No puedo ir siempre tan deprisa, eso no es bueno.
Quiero poder pararme para observar ese firmamento con filamentos anaranjados.
Quiero sentir todos los aromas que me rodean sin remordimiento.
Quiero coserme a la languidez de cuando en cuando sin aspavientos
pensando en todo lo que he de hacer tras ese lapso de esparcimiento.
Quiero eternizar la ducha matinal, hacer dibujos en el vapor del cristal,
sacar la lengua y hacerle burla al ajetreo; dejarlo lejos.
Quiero besar, por una vez, cada segundo de mi universo, 
pero no besos fugaces, sin sentimiento.
Quiero besar hasta con pecado, con gran fruición cada momento.
Quiero comerme mis días enteros como si fueran de chocolate, sin avidez, saboreando
cada bocado, dejar mezclar mi salivar con el sabor dulcificante dejando aparte tanto trasiego.
¿Sabes?
Yo...
Quiero tiempo para perderlo en lo que me plazca, me haga vivir sin tener miedo de, por
tu acelero, muera  en trajín y no riendo como yo quiero.
No quiero vivir muriendo por vivir sin tener tiempo.



lunes, 23 de noviembre de 2015

Jardín de cristal.

Guardaré tulipanes del mes de marzo.
Lluvias de abril.
Jazmín de mayo.
De primavera ilusionante una redoma,
para el otoño donde las flores
lloran que lloran sin esperanza.
Almizcle, orla en el prado, rubor de olor
para el sopor y mi añoranza.

Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"
















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