¿Por qué se me vendrán de pronto?
Así, sin que lo sepa...
El cielo dubitando.
Tal es la primavera; como yo...
La calle bulliciosa, los árboles tan lentos y seguros,
abriéndose en azahar.
Allá en la lontananza, la señal que se desboca.
Ad líbitum musical que me trastoca.
Mudez aquí en mi boca, abiertas las pupilas.
Espíritu en alerta, en un traspiés salta a las letras.
¿Por qué si nada o poco tengo que decir?
Sentir o no sentir...
Escribo inamovible, tal vez estuve siempre aquí.
Me elevan las palabras, hacen flotar el eje de mi alma
hacia el cielo, sobre el mar de las entrañas.
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