Quiero mirar la vida como lo hace una flor...
Marinel.

domingo, 10 de mayo de 2020

¿Dónde?

Imagen de la red.

Se fue la ternura descuidadamente,
casi sin notarlo se nos alejó. 

Gestos, ¿dónde fuisteis?
¿ A dónde los besos?
¿Dónde los abrazos?

Se hicieron recuerdo en un santiamén.

Triste ánfora mía...
Me guardo un ramito de ellos cual
 flores silvestres, calmantes, agrestes, virginales ellas,
para la ocasión en la que terneza halle
los senderos por los que volver.

Cuando se marchó, yo me pregunté:
¿Qué será la vida sin esos visajes?
Fui enmudeciendo al notar el tacto
vacío y ajado...

Ahora ya lo sé.





domingo, 26 de abril de 2020

Ha nacido un tulipán...

Ilustración de Mila Marquis

Se oyen más mis pajaritos.
El tiempo anduvo cabizbajo,
 ante el ambiente enrarecido.
Parecía desleírse en el aire
como queriendo dejar de ser lluvia
desde sus negros nubarrones.
Dubitativo otras, peinaba sus nubes
al sol hasta hacerlas refulgir.
Se oyen más mis pajaritos.
Desvarío y río y lloro.
Soy como el tiempo éste...
Se oyen más mis pajaritos.
Vinieron a anidar.
Crecieron los pequeñuelos.
Partirán una vez más.
Se irán juntos ascendiendo y descendiendo.
Sobre grises asfaltos volarán.
Planearán montañas más verdes.
Aletearán sobre infinitos aromas
husmeando amapolas del camino.
Nadarán cielos azules sobre azules de la mar.
Yo quedo aquí invisible para ellos
regando mi primavera a la que atino 
a observar desde el balcón de mi alma.
Ha nacido un tulipán...
Se oyen más mis pajaritos.


domingo, 19 de abril de 2020

Malherido...

Imagen de Amanda Cards

No pregunto al corazón.
¿Cómo cuestionar su apaciguado latir? 
Si entiendo, comparto y siento...
Estático aparece por momentos.
Me asusta he de decir, no notar su paso
regándome los jardines, los senderitos bordeados
de flores de mil colores, las carreteras más largas
e incluso las malas hierbas con sus funestas espinas.
Su haz rojo se fugó.
Mudó a negro oscuro, oscuro.
Ahora he de lograr devolverlo a mis caminos.
Pintar desde mi profunda pena cada uno
de sus poros, recoser cada latido e intentar
buscar un rojo con el que tintar la noche
sin luna y estrellas con la que vistió su nido.
No habrá rojo rubí, ni si quiera parecido...
Solo atisbo de color a mi pobre corazón.
Mi corazón malherido.


Unas palabras profundas...

Ahí afuera, mas allá de ideas de bien o mal,

hay un lugar.

Nos vemos ahí.

Cuando el alma yace sobre la yerba.

El mundo esta demasiado lleno para hablar de él.

Las ideas, el lenguaje, incluso la frase 'cada uno'

No tienen sentido.



"Yalal ad-Din Muhammad Rumi"
















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